Estar a la moda es atractivo y divertido a la vez, tanto para hombres como para mujeres. Pero las tendencias a veces son un poco exageradas (o nosotros mismos las llevamos al extremo) y algunos artículos de ropa pueden llegar a poner en riesgo nuestra seguridad y salud.

Préstale especial atención a las siguientes prendas:

Los zapatos de taco

Los beneficios estéticos de los zapatos altos son evidentes: hacen que las piernas se vean más largas y tonificadas, y crean la ilusión de un cuerpo más esbelto… pero a un costo demasiado alto. Los tacos no solo ocasionan callos y deforman los dedos (a veces hasta el punto de requerir cirugía), sino que cambian por completo el balance del cuerpo y esta postura forzada puede generar espasmos musculares, incrementar el riesgo de sufrir osteoartritis, e incluso provocar accidentes que terminen en roturas de tobillo.

Las corbatas

Los hombres que se ajustan demasiado la corbata pueden estar evitando que las arterias que llegan al cerebro se dilaten adecuadamente, afectando el flujo sanguíneo e incrementando la presión en los ojos. Suena improbable, pero esto puede incrementar el riesgo de un infarto cerebral y de desarrollar glaucoma.

Jeans de tubo o Sikinny jeans

La característica especial de este tipo de pantalones es que tienen la basta estrecha y se considera que entre más apretados queden, mejor. Los skinny jeans ya han estado de moda un tiempo considerable tanto para hombres como para mujeres, pero algunos pueden ser tan ajustados que comprometen la circulación sanguínea de las piernas e incluso pueden afectar las articulaciones, especialmente si los usas muy a menudo.

La ropa interior

Existe un tipo de ropa interior muy ajustada hecha a base de tejidos flexibles, cuyo objetivo es reducir las áreas problemáticas (estómago, muslos y glúteos). Estas prendas son favorables para lograr una figura más esbelta ya que literalmente comprimen todo hacia adentro… incluso los órganos del abdomen, provocando indigestión y otros problemas gástricos. Por otro lado, estos tejidos no permiten que circule el aire, lo que incrementa la proliferación de bacterias y aumenta el riesgo de una infección micótica o de vías urinarias.

Los bolsos y carteras

A las mujeres nos gusta estar preparadas para toda situación, por eso llenamos nuestros bolsos con accesorios y cosméticos que suman mucho peso. Al final del día, no importa el tipo de cartera o la manera de llevarla, el peso excesivo que se genera sobre los hombros, cuello y espalda produce grandes dolores musculares, posturas incorrectas e incluso dolores de cabeza. Así que mejor ahórrate una visita al quiropráctica y empieza a llevar en tu cartera solo lo estrictamente necesario

Las correas y cinturones

Parece repetitivo pero es importante comprender que al ajustar demasiado cualquier prenda o accesorio, como los cinturones, restringes tu circulación sanguínea y aplicas demasiados presión a tus nervios. Ambas cosas pueden llevar a problemas más serios que la simple incomodidad, así que al igual que con los pantalones, el mejor consejo es aflojar un poco la correa o comprar una más grande.